Por Emilio Pérez de Rozas
Si algo ha enseñado al mundo, al barcelonismo, a los culés y, por qué no, al 'planeta fútbol', el 'modelo Guardiola' no es, sólo, un estilo de comportarse, una manera de afrontar la alta competición, una forma de prepararse para desafiar grandes retos o, incluso, de jugar. Si Pep Guardiola nos ha convencido de algo es de que es más importante intentarlo que conseguirlo, plantearse los retos de la competición como un intento, afrontarlos así, con la valentía de poder fallar, de tropezarse con otro mejor que tú, pero de no bajar la guardia nunca. Es aquel nos ganarán, pero van a tener que sudar tinta hasta más allá, en su caso, de los 90 minutos. Es el "por nosotros, no quedará". Es dejar la huella, la sensación, de que todo lo que se pudo hacer, se hizo. Incluso más allá de ese esfuerzo. Luego, claro, con esa idea, con esos principios, con ese comportamiento y, siendo bueno, muy bueno, acabas ganando.
Esa es, a mi entender, la imagen que, en estos momentos de tensión, decisivos, en la vida deportiva de Jorge Lorenzo, está ofreciendo el joven bicampeón mallorquín, 'rookie' del año en su primera temporada en MotoGP, subcampeón del mundo en su segundo año y líder mandón y destacado en su tercer Mundial entre los 'reyes'. Porque Lorenzo, como el poderoso, el vistoso, el ardiente, el genial, el virtuoso Barça de Guardiola no juega solo, no corre solo, no gana con una mano. Sus rivales tampoco son mancos y, por supuesto, algunos de ellos trabajan, sí, cuentan con material oficial parecido y, encima, tienen mayor experiencia.
La carrera de Sachsenring demuestra que Lorenzo sólo tiene una prioridad, al igual que Yamaha, claro, que es conquistar el título mundial de MotoGP. Y, como dicen de los grandes campeones, por ejemplo, del mismísimo Barça por el que el mallorquín siente pasión, los grandes campeones, cuando juegan bien, ganan y, cuando juegan mal, empatan. El empate del domingo en Alemania, ese segundo puesto, que puede que no sepa a gloria, a triunfo, pero suponen 20 puntos más en la cuenta de resultados, se produjo ante el mejor Dani Pedrosa de la década y frente a una Honda que corría, y mucho, más que la Yamaha.
Lorenzo resolvió su reto con enorme profesionalidad. Fue el segundo mejor el día en que Pedrosa, inmenso, portentoso, poderoso, eficaz, inteligente, demostró que el misterio que rodea sus actuaciones, ese enjambre de dudas, personales, técnicas y de relación con su mundo interior y el que le rodea, le impide, a menudo, convertirse en la auténtica alternativa en un campeonato que empieza a pensar que ya ha encontrado al sucesor en el trono de Valentino Rossi. Como muy bien dijo Pedrosa "ojalá haber homenajeado a la selección española de fútbol luciendo su camiseta en el podio, me permita lograr lo que consiguieron ellos: proclamarme campeón tras haber empezado el Mundial perdiendo".
Una cosa está clara. Como ocurrió, como ocurre, como ocurrirá con el Barça campeón, Lorenzo no puede bajar la guardia, no quiere bajar la guardia. Esos tres pilotos que le rodean, llámense Real Madrid, Inter o Chelsea, van a ir a por todas en cada carrera. Desde el domingo, que curioso, el título que persigue Lorenzo ha recuperado su prestigio, ya vale su peso en titanio, en brillantes. El mundo ha visto que lo que está haciendo Lorenzo es valiosísimo, meritorio. Porque, de lo contrario, ¿por qué no lo han hecho los demás? Porque esto, amigos, es, ya lo dijimos, como la cúpula del trueno: dos entran, uno sale. En Sachsenring fueron Lorenzo y Pedrosa, ganó Pedrosa. En Laguna Seca serán otros dos. Pero me temo que uno de ellos siempre sea Lorenzo. Ese es su gran mérito. Estar ahí, ser constante, regular, intentarlo más que ganar.


Comentarios
Mi pregunta es: te dedicas al periodismo o es que aspiras a los programas de cotilleos y marujeos dando tu propia opinion?. Te dare una idea....Moto gp deluxe. Y mientras lo piensas espero que el jefe de redaccion tambien piense en tu contrato.
Guardiola recoge una herencia futbolística que ya viene de Helenio Herrera, Cruyff y Rijkaard. Que yo sepa Lorenzo es pieza única.
Guardiola tiene una virtud sobre todas las demás: la prudencia, el respeto al contrario, la mesura en las palabras, virtudes que Lorenzo digamos que debería perfeccionar.
Dejando al Barça al margen, porque la comparación ya no se sostiene más, sigamos:
Lorenzo no corre solo: ni Dani, ni Stoner, ni Dovi, ni Rossi. Es que si corriera solo sería un poco absurdo.
Lorenzo sólo tiene una prioridad: ganar el Mundial, en cambio Stoner, Pedrosa y Rossi van porque les gusta ver mundo.
En fin, que el artículo es muy poético pero un pelín vacio de contenido. Tal vez el próximo
hacia un gran periodista como emilio ,x otro lado soy catalana y m gusta cien veces mas lorenzo k pedrosa,aqui no hay catalanismo,cad a uno tiene su favorito y es respetable,gran carrera de los cuatro primeros,los dos primeros luchando x el primer puesto , rossi y stoner luchando tb x estar en el podio,eso es lo importante
Allá cada uno.
Y encima con chulerias del tipo te la pone dura no sé cuantos no sé quintos.
Con dos cojones, gilipollas pero con dos cojones.
Tenemos los mejores pilotos y la peor afición del mundo, y no lo digo sólo por alguno de los anteriores escribientes, sino por lo que se lee por ahí, por otros lugares. Me queda el consuelo de saber que si os gustara el motociclismo, estaríais disfrutando de esta temporada como yo, hablariaís de Marc Marquéz y los años que le quedan por vivir.
No soy primo ni de Lorenzo ni de Pérez de Rozas, sólo me gustan las motos.
No me gusta insultar sin dar la cara, pero a algunos por aquí sí. A éstos les diré que motocicleta es un vehículo a motor dotado de dos ruedas en distintos ejes. La trasera es la motriz, y suelen consumir 95 sin plomo.
A dar por culo a los foros de fútbol.
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