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viernes 19/09/2014

You are here: Opinión Si lees no conduzcas ¡Clic! y Pedrosa se convirtió en Dani

¡Clic! y Pedrosa se convirtió en Dani

 

Algo está pasando. Algo bueno, claro, muy bueno. Mejor aún, extraordinario. Uno llega a Mugello, ¡menudo trazado de vértigo, tios!, y se acerca al camión de Honda para escuchar a Dani Pedrosa. Y, no nos engañemos, no vamos a empezar esta relación vía 'Motocuatro', mentiendo. ¡Ni hablar! De ahí que reconozca, porque vosotros ya lo sospechais, que cuando uno acude a la conferencia de prensa del tricampeón catalán va casi con el bloc en el bolsillo y jugando con el rotulador entre sus dedos. Sospecha que no va a pasar nada. Ni noticia ni frase.

Pero, insisto, algo está pasando. Y algo muy bueno. Pedrosa está muy suelto. Pedrosa está encantador. Pedrosa sonrie. Pedrosa es otro. Pedrosa es más próximo, Pedrosa se ha convertido en Dani. ¿Por qué Rossi es 'Vale' y Lorenzo, Jorge, y Pedrosa seguía siendo Pedrosa? Porque Pedrosa no quiere complicidad, porque Pedrosa es un mundo aparte: él y Alberto Puig.

Pero Pedrosa empieza a ser Dani. Y eso, si te chupas un montón de horas en el paddockl, si tienes que escribir de ellos, si necesitas comunicar a sus lectores lo que siente esta gente, su cosquilleo, empieza a ser una bendición. Ignoro si alguien le ha dicho, por fin, a Pedrosa que es maravilloso que sea Dani. ¡Sanííííííísimo! Pero lo cierto es que, sin alcanzar el tuteo de otros pilotos, estar con Pedrosa, perdón, con Dani en Mugello empieza a parecerse a tocar con tus nudillos las puertas del cielo. Pon, pon, está Pedrosa, perdón, ha llegado Dani.

Y Dani sale, te abre la puerta, te sonrie y te cuenta. Te cuenta que el otro día, tal vez muerto de aburrimiento, decidió contar los días que no ha podido entrenarse durante los últimos ocho meses. "Son 204 días". De 240, en 204 no ha podido hacer nada. Lesiones, médicos, quirófano, anemias de clínica, flaqueza, recuperación...a la porra la pretemporada. Osea que ahora, y lo cuenta, y lo dice orgulloso de haber finalizado ese vía crucis, ya se siente bien. "Si uno desea estar con los de delante, si uno quiere pelear por el podio, si uno persigue la victoria y sueña con el título, ha de pilotar estas máquinas con todos los sentidos, al cien por cien, de lo contrario no ganas". Y ahora, Pedrosa, perdón, Dani, reconoce tener la cabeza límpia para conseguir sus objetivos. "Antes salía a la pista pensando 'tranquilo, Dani, poco a poco, no puedes volver a caerte'. Ahora salgo a lo mio".

Y, llegado este punto de la conversación, ¡bendita metamorfosis!, uno le ofrece a Pedrosa, perdón, a Dani, la posibilidad de parar el magnetofón, tapar el rotulador, cerrar el bloc de notas y hablar a pierna suelta. Y Dani, sí, ahora sí, Dani se suelta. Y es un placer. Gloria bendita. Nada del otro mundo, ninguna exclusiva, ningún comentario más allá de la complicidad que pretendíamos conseguir durante los últimos diez años.

Algo está pasando. En esa cabecita se ha producido el clic. Y nosotros que lo celebramos. Y ustedes que lo disfrutarfán. Ya verán. En motocuatro, claro, su web preferida, su pantalla cómplice. Poca cosa, cuatro amigos y usted. Cinco. Repoker, ya ven.

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