Banner
Spanish English French German Italian Portuguese

jueves 17/04/2014

You are here: Opinión Por los pianos El porqué de SuperSic

El porqué de SuperSic

E-mail Imprimir PDF
SuperSic222
SuperSic
SuperSicRetall

Por Oriol Puigdemont

Desgraciadamente, nunca se había pronunciado tantas veces el nombre de Marco Simoncelli como en las últimas dos semanas. Al margen del título que ganó hace un par de años en dos y medio, ‘SuperSic’ había comenzado a calar hondo en su andadura en MotoGP, tanto por su carisma como por su pujanza en la categoría de las motos pesadas.

La hinchada italiana lo veía como el heredero natural de Valentino Rossi, bien fuera por su talento, demostrado a lo largo de toda su trayectoria pero especialmente durante este curso, como también por sus innatas dotes comunicativas, un escenario que aún le asemejaba más a Il Dottore. Al igual que Rossi, Simoncelli también entendía de maravilla los elementos que rodean este circo, el business, que dirían algunos, y era plenamente consciente de la importancia de crearse un personaje y mimar su imagen, un aspecto definitivo y que muchos de sus compañeros de parrilla, por no decir la mayoría, desatienden.

El nueve veces campeón del mundo se identifica con la figura de un doctor –se lo atribuyó él mismo en 2001, ya que antes se hacía llamar Rossifumi– porque se dice de él que es capaz de analizar las carreras con la precisión de un cirujano, pero puede que haya alguien que no sepa de dónde provienen las siglas Sic, más allá de la evidente coincidencia con el apellido del fallecido motorista italiano.

Resulta que Simoncelli coincidió en el Mundial de 125cc con Julián Simón entre 2002 y 2005. En todas las pantallas de tiempo se podía leer el nombre completo de los pilotos, circunstancia que creaba ciertos inconvenientes a los responsables de cronometraje de Dorna, que se veían muy limitados por ello. A partir de 2003, la organización decidió introducir un nuevo sistema de identificación de los pilotos y abrevió sus nombres. El SIM se le asignó a Simón a la vez que las siglas SIC quedaban asociadas a Simoncelli, encantado con su nuevo nombre artístico.

Cuando el corredor de Coriano dio el salto a 250cc (2006), Simón se quedó en el octavo de litro, eso eliminó la coincidencia de nombres en las pantallas y provocó que Dorna le rebautizara como SIM. Esta decisión pilló a trasmano a Simoncelli, que ya había diseñado toda una línea iconográfica que giraba alrededor de la abreviatura SIC y el casco rojo –que alerta de que un corredor circula en tiempos de vuelta rápida–. A pesar de sus ruegos (y los de Rossi), Dorna le obligó a disputar aquel curso (2006) como SIM, un inconveniente que el promotor corrigió al año siguiente.

Powered by SEM
Banner