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lunes 21/04/2014

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¿Quién necesita a Valentino?

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Por Diego Lacave*

Mira aquí fijamente. Relájate. Y échame una mano con una reflexión que me corroe desde hace tiempo. No te fíes del titular, sólo es una trampa para llamar tu atención. Te digo lo que canta mi primo Kiko Veneno: “es un momento, no duele ná”

 

PUNTO UNO: QUÉ NECESITA VR/46

Ganar, ganar y ganar. Me repito más que el gazpacho, ya lo sé. ¿Es de Perogrullo? Pues sí: es así de simple. Estar arriba, en tu sitio, tu LUGAR NATURAL. Todo lo que escribo sale de las palabras del propio Rossi. Ya sé que este año ha sido una auténtica bazofia para Valentino. Lo sabemos todos; pero es que además lo dice él sin tapujos. Todavía suenan los ecos de la tele, de otros blogs. Se habla demasiado, se escribe demasiado. Si ya me lo dice la gente: “Lacave, sigue navegando…”

DISCUSIONES VANAS

¿Qué ha sido entonces, la moto? Me acuerdo del semblante lacónico de Casey: “No entiendo tu pregunta” me dijo; cuando le pedí que evaluara, de 0 a 10, la dependencia que una Fábrica pequeña tenía de un piloto de su talla. Hace tiempo de eso. Entonces llevaba ése #1 que ha reconquistado este año, mientras Melandri hacía el ridículo con la otra moto roja y Toni Elías se subía al podio más de una vez con la Ducati satélite del Alice Team; cuando tenía pie y medio fuera de un equipo (hoy Pramac) que ya había echado a la calle al otro “Toni”, Luis D´Antin.

¿Entonces, la evolución de Honda y, en menor medida, Yamaha? Que sí, que vale; pero no vale para VALE: que él sólo quiere ganar. Estoy de acuerdo, todos han dado un gran paso adelante en 2011. Hemos visto a Álvaro Bautista (que es muy bueno) hacer tiempos, este año, que le valdrían la primera o segunda fila de la parrilla en 2010. Con una moto que se queda para el museo; y eso que (ya que por fin corre) aún tendría un año más de vigencia.

Te voy a decir una cosa: a todo esto, los antiguos lo llamaban “discusiones bizantinas”. Los decadentes de Constantinopla se emborrachaban polemizando sobre el sexo de los ángeles, mientras Solimán El Magnífico desplegaba su ejército en el asedio sobre la Capital del Imperio Romano de Oriente, a la sazón Bizancio; a la que llamó después Istambul…

CANTOS DE SIRENA: WRC

“Ring-ring…” “¿Pronto?” “Ciao, Vale, la GP 12 aspetta en pista per la tua prova” “Scolta, Alessandro, e parlatto al Checa via Twiter; quindi  io resto a Monza per el Rallye …” No te enfades demasiado conmigo, déjame divagar masacrando el idioma italiano; aquí en Irlanda no para de llover y el “whyskei” (que destilan tres veces) está que te mueres. Hablemos de WRC.

Vuelvo sobre las declaraciones del propio Rossi: él ha dicho que estará unos años más en MotoGP y luego se irá a los rallys. Todos queremos vivir para siempre, pero no sentirnos  viejos. Ni siquiera Graziano, que igual que Valentino, igual que Uccio, igual que Dávide, corrió el MONZA RALLYE SHOW. Solo que el veterano “Papá Rossi”  lo hizo con un Corvette de 400 caballos y propulsión trasera, como reza su religión. No sabemos si también durmió dentro del coche. El “Rossi  Junior” y su tribu de perrillos mejicanos corrieron en flamantes Ford WRC de “Pata Negra”. Y Valentino quedó segundo. Y Sebastián tuvo que currar más de la cuenta con su Citroën para ser el único que consiguiera ganarle.

Lo de Monza fue mucho más que una simple promoción publicitaria. Rossi no corrió sólo para complacer a Monster, sino a los chicos de Ford; y en especial a Malcolm Wilson. El “capo” de la firma de Detroit en el Mundial de Rallys lleva un tiempo tirándole los trastos a Rossi para que dé el paso definitivo. Lo que sucede es que ahora todos tienen prisa.

Porque WRC está más tieso que una regla. No sólo de pasta, estamos hablando del doble de ruedas, del doble de dinero: es una industria potente. También están faltos de pilotos mediáticos. Kimi Raikkonen se “ha paseado” por aquí estos dos últimos años (sólo ganó un tramo y su mejor resultado en un fin de semana fue un quinto puesto, en 2010) y se vuelve a la F1 saliendo más en las fotos que el señor Loeb después de ganar las últimas cien veces el Mundial de WRC. Que son ocho, ya lo sé, si es que me da igual. Hasta a los franceses les da igual. Puedes defender al bueno de Sebastián todo lo que quieras. Total, hay otro Sebastien que se  apellida Ogier y que es el que todos dicen que ganará algún día a Loeb…

Pero lo cierto es que las marcas están en franca retirada, porque “los buenos” no venden. A Mini (el coche de nuestro Dani Sordo) se le ha caído su patrocinador principal, Citroën podría largarse el año que viene y Ford (el único que está desde que existe este Mundial, 1973) amenaza con irse ya este mismo año. A la espera de lo que decida Valentino.

LA IDEA NO ERA BUENA: PORQUE NO ERA BUENA

Mira el calendario: estamos en diciembre. Comparado con Japón, Borgo Panigale casi no sale en el mapa. En MotoGP, después de pelearse con Honda y Yamaha, Rossi se fue al último sitio que le quedaba donde le cotizaran como es debido. Pero la apuesta era mucho peor que arriesgada: la apuesta era mala. Porque con una Ducati sólo dos tíos han hecho maravillas: Stoner en MotoGP y Tom Cruise en Misión Imposible. Y ambos con efectos especiales. Si te ofendiste por cómo he hablado de Loeb antes, tírate de los pelos ahora pensando que me olvido de Fogarty, Bayliss y un tal Checa, pongo por caso.

Valentino no se subió más a la GP12, lo que quedaba de este año para olvidar, en unos entrenos de propina que él mismo había pedido, porque ya sabe de sobra cómo va; y ya ha dicho todo lo que tenía que decir en Ducati para que la cosa funcione. Y en Ducati ya han hecho todo lo que pueden hacer…como irse de SBK para empezar. Lo de traicionar la “esencia ducatista” con esa cantinela que dice “donde se ponga un chasis que se quite el mejor basculante” es marear la perdiz, mientras el resto de marcas y otros filibusteros se afanan en sacar las mejores CRT de un futuro que o llega ya o el Mundial “no será”. Ducati estará siempre a años luz de Honda y Yamaha; te puedes poner de color rojo o amarillo, pero es así. La cuestión ahora es saber si la CRT de Aprilia (qué listos son los de Noale) puede incluso superarles. Mira lo que ha tardado Aspar en darle el pasaporte a su hierro de alquiler.

El mejor tiempo para hacer nuevos amigos transcurre antes de que los necesites de verdad. VR/46 (qué bien queda este logo en el parabrisas de un coche) los tiene, esperándole con los brazos abiertos, en WRC. No se trata de una historia como lo de la F1 en 2006; de la misma forma que el fichaje por Ducati no ha tenido el mismo resultado que el cambio de Honda a Yamaha. No busques paralelismos absurdos para desmontar el argumento de WRC; te aseguro que esta vez va en serio, muy en serio, la cosa. Aunque obviamente no sea inmediato, el salto a las cuatro ruedas puede producirse antes de lo que nos imaginamos. Y en 2012 Rossi va a hablar tanto de WRC como lo hizo de su hombro el año pasado. Al tiempo.

Valentino está solo ante el pozo (el año pasado era un  reto, ahora es una mierda) de sus últimos años de MotoGP; y de este siguiente con Ducati en especial. Ni Burguess con sus rajadas contra Dorna o Lorenzo, ni Briggs con su twiter van a solucionar nada. Y la mano que mejor te ayuda cuando estás realmente jodido es la que está al final de tu brazo. Pajilleros, abstenerse: hablo de lo que le pasa por la cabeza a un monstruo del copón como es Rossi. Un tío que no se puede permitir hacer el capullo como lo ha hecho este año; y ni mucho menos dos años seguidos. Por mucho contrato que haya. Mira que quería escribir una entrada en este blog, de una puñetera vez, sin tacos; en homenaje a mi querido Ernest que tanto me recriminaba el lenguaje. Pero “la cabra Lacave” tira al monte. Siempre.

ESPERO EQUIVOCARME

Y comerme mis propias palabras. La próxima vez que Rossi se vuelva a subir a la GP12 será en febrero, en los primeros test de la Temporada 2012 y para colmo, en Sepang; donde perdió la vida Simoncelli. Perra fortuna la que te lleva a pelearte con tu “nueva de nuevo” moto en el escenario más siniestro de toda tu vida. A tener que dar gas (y, por una vez, “apagando” la cabeza) en esa misma curva rápida de derechas donde un día, que a veces parece ayer y otras hace mil años, tu espíritu envejeció para siempre.

Quiero no tener razón, que todo esto sea simplemente una comedura de tarro propia de estas fechas de solsticio de invierno y empacho familiar. Y por eso te doy las gracias por leerme y por los comentarios (especialmente los malos, más merecidos) que quieras hacer. Pero cada vez veo más lejana la posibilidad de que Rossi se pueda ir de MotoGP ganando de nuevo, no un Mundial: un puto Gran Premio. Y todos conocemos lo suficiente a Valentino como para saber que él vive por y para el triunfo. Por eso necesitamos a Rossi: por ése pundonor peleando hasta la bandera cada carrera de este año, celebrando el podio de Le Mans, saliendo a saludar en Mugello a la gente que no se iba porque no le habían visto en los cajones…

Todos necesitamos a Valentino Rossi, también los que ahora le despellejan porque creen que pueden hacerlo. Sobre todo, no hagas caso a nadie más que a tus propias entrañas: estamos hablando de UN LEÓN, no de una sanguijuela. Cuando el tiempo se haya acabado, cuando ya no estemos aquí, veremos si todavía se acuerdan de nosotros. Se acordarán de Rossi. Ten confianza. Habrás oído muchas viejas historias que empiezan con “érase una vez un león”, pero ¿has oído alguna vez alguna buena historia que empiece con “érase una vez una sanguijuela”? Feliz Navidad.

Fotos: www.mircolazzari.com

*Diego Lacave es periodista del motor desde hace más de veinte años, fundador y ex director de la revista Motoracing... aunque en nuestra querida profesión de contar historias le gusta autodenominarse como "bulto sospechoso".

En la actualidad vive y navega en el Sur de Irlanda; sin dejar de tener un ojo (y medio corazón) puesto en esa gran 'hoguera de las vanidades' de las dos ruedas, un circo maravilloso que se llama MotoGP.


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